
«El salmón del Pacífico Norte sufre golpes hasta sangrar en su empeño de viajar cientos de kilómetros río arriba y contra la corriente, con un único propósito: el sexo, por supuesto, pero también la VIDA...»
Al final, la respuesta, es siempre la misma.
Al final, la respuesta, es siempre la misma.

