miércoles, 13 de enero de 2010

Uno se crea tantas ilusiones cuando niña, cada uno piensa que va a encontrar un príncipe azul tal como lo describen en los cuentos que son caballerosos, que rescatan a la princesa en peligro, pero sobre todo, que es buen hombre, que ama a esa mujer con toda su alma, cuando grande todas esas ilusiones mueren, se entierran, pero sin embargo siempre esta esa pisca de magia, uno se envuelve en un mundo en el cual ya desconoces el significado de amor, crees que ese hombre te ama pero te engaña, hay otras personas que sufren por un amor no correspondido, el cual te hace tanto daño que no sabes lo que es bueno. El sufrimiento es tan grande que al final ese amor se transforma en nostalgia pero a la vez en odio, un odio que se cubre con la máscara de la felicidad, frialdad o simplemente indiferencia pero por dentro te mueres, quieres desaparecer ese sentimiento que te lastima, que te desgarra desde lo profundo del alma, cuando te cruzas con el ser que tanto quieres uno finge felicidad y si va con otra te sientes a morir pasan tantas cosas por tu mente: ¿Qué tiene ella que no tenga yo? ¿Sabrá que existo? Estas y miles de preguntas pasan por la cabeza, las amigas dice: "Si tu eres, mucho más bonita que ella" o "El no te merece", pero nadie entiende lo que siente cada uno a no ser que le pase lo mismo a otra persona pero nunca igual, uno lee y mira tantas cosas, un amor maravilloso con pruebas con problemas pero hermoso, uno piensa me encantaría estar en un mundo de fantasía, sentir como alguien te ama, te protege, te busca, te adora y simplemente son felices, no pensarías en: "No me ama" o "Me engañara", son felices por se aceptan tal cual son, no habría lagrimas, dolor, heridas que sanar, corazón que reparar, solo lo mágico de la vida juntos, sin nada que los separe, pero eso está lejos de la realidad, cuando sueñas para luego despertar de la fantasía, de la imaginación para volver a una realidad que te golpea, uno en el cual la magia, los libros, las teleseries, películas, sueños y cuentos no existen, es mentira algo tan grande como la desconfianza pues estos conceptos se juntan y forman una herida tan grande, tan profunda, tan sangrante que solo cicatriza, más no se cierra, el tiempo hace que llegue otro a tú corazón pero tú te niegas a recibirlo esas mismas heridas se pueden abrir y profundizar, pero tienes miedo, no por él sino por ti, por no sanarte con totalidad, tapar un amor con otro amor, te estarías mintiendo, mintiéndole a él y a tú corazón pero sobre todo a uno misma a ese sentimiento que siempre perdurara, que estará latente en cada momento de la vida, sin cambios, sin reparos, nada, con esa espina que empieza en el corazón hasta que termina atravesándolo, quizás se encuentre al hombre ideal, no como de películas, no como los de cuentos, pero te amara tanto o más que tú a él, pero siempre te vas a acordar de ese adolescente u hombre que amaste tanto y él no fue capaz de verlo, quizás no era el indicado pero en un tiempo querías que lo fuera para toda la vida, el desearía ahora tener el mismo amor que alguna vez ocultaste de sus ojos, de esa mirada que te derretía y que pondrías todo a sus pies pero a pesar de eso te hizo una herida incurable pues aunque sane, la cicatriz quedara marcada para toda la vida, lo recordaras pero no será igual un amor aparece cuando menos lo espere uno quizás siempre estuvo a tu lado pero no quisimos verlo, más adelante quizás seamos felices y será el turno de él para sufrir y aunque no se quisiera uno recuerda cuanto lloraste por un amor que era ilusión. El amor alberga dos sentimientos la felicidad y el dolor pero te hacen desmiente un montón de fantasías que uno cree que se harán realidad. Esto es para él . Para él, el que sabe lo que significo para mí, pero al fin y al cabo, siempre fui lo mismo para él. Una más